28 feb 2011

Miradas


Miran en todas partes en busca de algo perdido especialmente el suelo, lo que falta, lo que buscan encontrar se encuentra en ellos mismos, la confianza, la autoestima, la esperanza. Las imágenes revelan lo imposible, un contraste utópico desde un primer encuentro.
Los planes de ayudas sociales ponen  énfasis  en la infancia pero se olvidan del niño en una etapa adolescente, siendo desplazado, vulnerable y marginal dentro de una sociedad en la cual sin estudios es difícil acceder en igualdad de condiciones.  
En  la provincia del Chaco, en el norte de la Argentina, un proyecto social financiado por medio de políticas económicas, posibilita a los adolescentes en riesgo para que accedan a un estudio o empleo. La importancia del  proyecto, rescatar al adolescente del  contexto familiar violento o con carencia de expectativas,  ayudándolo a terminar sus estudios y capacitándolo para una salida laboral. Esto fue lo que me entusiasmo en un comienzo, formando parte de los talleres de arte.
En el taller, los contenidos son implementados  en lo formativo, en cuanto a los valores que se hace hincapié, tanto como los resultados expresivos.  La expresión artística fortalece la autoestima a través de la valoración de los intereses, así como el fortalecimiento de su propia identidad ayudándolo a expresar ideas y sentimientos. Disfrutando del proceso artístico pude ver en ellos la construcción de ideas propias, el  trabajar  sintiéndose parte de un equipo, el respeto y valoración por la diversidad cultural. 
Sé que son conscientes de la realidad, no ignoran el mínimo detalle que perciben a su alrededor, se siente la sensibilidad en su máxima expresión, no solo expresada  en una hoja en blanco, se nota en sus miradas, se escucha cuando repiten las palabras exactas que definen su comunicación con el mundo. Existen luchas propias y ajenas, pocas certezas, todo es difícil en el camino pero vuelven a creer.
Y es en la denuncia donde se advierte una posibilidad de cambio. La necesidad de llenar desesperadamente el vacío y la confianza en el futuro, logran que  a pesar de los imposibles, yo también pueda creer.  

20 feb 2011

expresarse


El sol repica contra las paredes,  es verano en el chaco.  Las circunstancias y la hora me llevan a esperar en la plaza. Llegan de a poco y van rodeando el espacio, se sientan bajo un árbol y detrás de su sombra espían los movimientos ajenos. Por los bordes van acercándose a de apoco hasta llegar a rodearme, siempre con la mirada baja y curiosa de quien teme y quiere dejar de hacerlo, quizás en el fondo yo también sentía lo mismo. Las edades eran dispares, niños adultos de mediana estatura.  El calor de la tarde tiende a unirnos,  nos ponemos a pintar y nos olvidamos de las incomodidades. La propuesta parte de poder vincular lo que perciben y sus emociones. La situación es marginal y en estado de riesgo para poder terminar sus estudios, lo cual los condiciona a elegir su destino. Las voces suaves murmuran las verdades más fuertes, despiertan, agitan, estremecen. Todo es muy intenso, el calor, la gente, la energía, todo se modifica de acuerdo al clima, a las carencias. Entiendo como  adaptarse y  sobrevivir a lo que sea y con lo que tengan, no dimensiono un límite, con  sensibilidad suficiente  para extremar vivencias y sentimientos.